Pasa tus imágenes al formato que te pide una web, una app o una imprenta. Suéltalas aquí abajo, compara los tamaños y conviértelas todas en tu dispositivo.
Suelta o elige tus imágenes
El asistente se abre con tus archivos y hace el resto.
Elegir archivos
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Arrastra archivos JPG, PNG, WebP o GIF al recuadro de arriba o haz clic en «Elegir archivos». Puedes mezclar formatos y añadir muchos a la vez.
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El asistente se abre con tus imágenes y te muestra los formatos a los que pueden pasar, cada uno con el tamaño que tendrían tus archivos, y te avisa cuando alguno los haría más grandes. Toca el que quieras.
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Cada imagen vuelve en su nuevo formato con un botón de descarga. Los archivos que soltaste quedan exactamente como estaban.
JPG es la opción segura para fotos: casi cualquier dispositivo, app o sitio web lo acepta, y mantiene los archivos pequeños. PNG guarda cada píxel con exactitud y admite transparencia, lo que va bien para logotipos, iconos y capturas de pantalla con texto. WebP suele dar el archivo más pequeño de los tres con el mismo aspecto, y lo abren los navegadores actuales y la mayoría de las apps modernas.
Ver los tamaños antes evita tener que adivinar. Una foto convertida a PNG suele multiplicar su tamaño; es normal en ese formato, pero rara vez es lo que quieres, así que las opciones te lo señalan antes de convertir nada. Para JPG y WebP también puedes pedir, en la misma petición, una calidad de 1 a 100 o que se reduzca el lado más largo.
Los GIF se leen como imagen fija a partir de su primer fotograma, y las fotos HEIC del iPhone solo se abren en Safari, que las decodifica por sí mismo. JPG no puede guardar transparencia, así que las zonas transparentes se vuelven blancas; PNG y WebP las conservan. Cada imagen se convierte en tu navegador, y el archivo nuevo omite datos ocultos como el lugar donde se tomó la foto.
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