Cómo extraer el audio de un video
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Sacar el audio de un video es una de las tareas multimedia más comunes: guardar el sonido de una clase o una entrevista grabada, convertir un videoclip en una pista para tu teléfono, conseguir una grabación de voz limpia para transcribirla o tomar un efecto de sonido para un montaje.
Técnicamente, un archivo de video ya contiene el audio como un flujo independiente junto a la imagen. Extraerlo significa leer ese flujo y escribirlo en un archivo solo de audio. Las únicas decisiones reales son en qué formato guardarlo y qué calidad usar.
Paso a paso
La vía más rápida es una página de conversión con el formato de salida ya elegido. Para un video MP4, eso significa MP4 a MP3, MP4 a WAV o MP4 a M4A; también hay páginas para MOV a MP3, MKV a MP3 y WebM a MP3.
- Abre la página de tu formato de video y del formato de audio que quieres.
- Añade el video. Se lee y se procesa en tu navegador, así que no se sube.
- Si el video tiene más de una pista de audio, como distintos idiomas o un comentario, elige la que quieras.
- Elige una tasa de bits y una frecuencia de muestreo, o deja los valores predeterminados, que siguen los del original.
- Convierte y descarga el archivo de audio.
¿Qué formato de audio deberías elegir?
Elige el formato según lo que vayas a hacer después con el audio. Nuestra guía de formatos de audio analiza cada uno con más detalle.
- MP3: la opción más segura para compartir y para dispositivos antiguos, autorradios y reproductores sencillos.
- M4A (AAC): el formato que ya usan para el audio la mayoría de los videos de teléfono, y una buena opción para dispositivos Apple y bibliotecas de música.
- WAV: sin comprimir, ideal si vas a editar el audio en un programa como Audacity o en una estación de audio digital (DAW), o a pasarlo por un programa de transcripción. Los archivos son grandes.
- FLAC: sin pérdida, pero comprimido; bueno para archivar la grabación de un concierto o cualquier cosa que quizá vuelvas a codificar más adelante.
- Opus u OGG: muy eficientes para la voz; buenos para notas de voz y para la web, donde importa el tamaño.
Qué calidad esperar
El audio de un video casi siempre está ya comprimido, normalmente en AAC a algo entre 96 y 320 kbps. Convertirlo no puede hacerlo mejor que ese original. Elegir WAV o FLAC no añade ninguna pérdida de compresión adicional, por eso son la opción adecuada para editar, pero no recuperan el detalle que el codificador original descartó. Un detalle: nuestro convertidor escribe los WAV en PCM de 16 bits, así que una banda sonora poco habitual de 24 bits (de una cámara o un grabador de pantalla que guarda el audio sin comprimir) se reduce a 16 bits; en las bandas sonoras AAC normales, eso no supone ninguna diferencia audible.
Convertir a otro formato con pérdida, como MP3, es una segunda ronda de compresión con pérdida. Con una tasa de bits similar o superior a la del original, la diferencia es muy difícil de oír; con una tasa de bits mucho más baja, se vuelve audible. Nuestros convertidores vuelven a codificar el audio en el formato que elijas en lugar de copiar el flujo original, así que mantener la tasa de bits al 100 % de la del original es el ajuste más seguro para la música. Para la voz, una tasa de bits más baja suele sonar bien y ahorra espacio.
Usar directamente el Convertidor de audio
Si tu video está en un formato sin página propia, abre el Convertidor de audio y añade el archivo de video de todos modos: acepta archivos de video siempre que contengan un flujo de audio, y ofrece como salida MP3, WAV, FLAC, AAC, M4A, OGG, Opus, AIFF y AC-3. El Convertidor de video puede hacer lo mismo si eliges un formato de audio como salida.
Ambas herramientas procesan varios archivos a la vez, algo práctico para una carpeta de grabaciones de clases o una temporada de videopódcasts.
Quitar el audio en lugar de extraerlo
A veces quieres lo contrario: el video sin su banda sonora, por ejemplo, para sustituir la música de fondo o para compartir un clip sin sonido. El Compresor de video tiene un ajuste de audio que puede quitar el audio por completo, y el Editor de video te permite silenciar una pista de la línea de tiempo y poner otro audio debajo antes de exportar.
Consejos para obtener mejores resultados
Algunos detalles marcan la diferencia entre una extracción útil y una frustrante.
- Recorta primero: si solo necesitas unos minutos de un video largo, corta esa sección con el Cortador de video antes de extraer el audio, o recorta el audio después.
- Mantén la frecuencia de muestreo: el valor predeterminado sigue al original, normalmente 44,1 o 48 kHz. Cambiarla rara vez sirve de algo.
- Comprueba si hay varias pistas: las películas y las grabaciones de pantalla a veces llevan pistas separadas para el micrófono y el audio del sistema. Elige la correcta antes de convertir.
- Respeta los derechos de autor: extraer audio para uso personal es habitual, pero redistribuir la música o las grabaciones de otra persona puede requerir permiso.
Herramientas que se usan en esta guía
Preguntas frecuentes
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